Estefanía Peñafiel Loaiza. L’espace épisodique

Estefanía Peñafiel Loaiza, Vista de la exposición « L’Espace épisodique », Centro de arte contemporáneo de Ivry, Le Crédac. Foto: André Morin - Le Crédac. Cortesía de la artista y la galería Alain Gutharc, Paris

Desde el año 2005, Estefanía Peñafiel Loaiza (nacida en 1978) comenzó a crear un territorio a partir de un gesto fuerte prácticamente invisible. Era simplemente la marca de una goma sobre la pared, en paralelo al suelo y a la altura de los ojos (espejismo(s) 1. línea imaginaria (ecuador); 2005). A medida que una línea de horizonte se delimita, este trazo radical y preciso establece y borra una línea imaginaria, evocadora del Ecuador, su país natal.

A partir de este trabajo seminal, la artista ha estructurado su propuesta tanto a través de la acumulación y del borrado, dos procesos tan estrechamente ligados como la memoria y el olvido, entre otras formas de retener y restaurar historias pequeñas o grandes. Con recursos mínimos lleva a cabo acciones de destrucción y reconstrucción de imágenes y del lenguaje, adoptando gestos que conducen a la revelación.

La artista, que ha utilizado repetidamente el método de construcción “al revés”, invita al espectador a entrar por la última puerta y así visitar su exposición en contra del uso habitual del lugar. Al inicio de su exposición se encuentra el vídeo titulado Fragmentos liminales (la Manufactura), que es una acción en la que la artista extrae de una bandeja de tinta negra veinticuatro imágenes de la Manufacture des Œillets, antiguas o recientemente tomadas por la artista. Por unos instantes las imágenes de la Manufactura y de sus máquinas se revelan, justo antes de que desaparezcan de la escena.

Del mismo modo, adopta el gesto de un arqueólogo que realiza varias marcas en el suelo, dejando a veces intactas, a veces dobladas o colocadas sobre una vieja mesa de dibujo. Así, a través del espacio episódico, que es el título de la exposición y de esta intervención,va construyendo una especie de monumento invertido a la memoria del lugar. Estefanía Peñafiel Loaiza se enfoca en el tiempo y en el espacio, en las “heterotopías” (un concepto forjado por Michel Foucault en 1967 en una conferencia titulada “Des espaces autres”, Los espacios Otros). En Foucault, la heterotopía es este lugar que constituye el negativo de una sociedad. El artista construye el más pequeño y el más mínimo de todos estos espacios y tiempos. A través de la cartografía del suelo de la Manufacture des Œillets, revela y revela el paso del tiempo y los restos de las obras, como un sutil palimpsesto. A través de este gesto de aplicar una piel al suelo, permite que el tiempo se asiente.

En este edificio construido en 1913 sobre el modelo americano de la Daylight Factory, la luz del día marcaba el ritmo mecánico del trabajo. La artista se centra en este aspecto inseparable del mundo obrero, a través de varias propuestas, y en particular con la obra daylight factory para la que ha colocado todas las luces de las salas de exposición a lo largo de la pared y delante de un proyector. Con un ritmo preciso, el proyector de diapositivas, sin películas, bombardea la fuente seca con luz.

El tríptico de vídeo (Ivry-sur-Seine, abril de 2014) se centra en el reloj de la Manufacture des Œillets. Detenido desde que la planta cerró a finales de los años 70 (aunque también ha sido puesto en funcionamiento de manera puntual), contiene en su interior tanto el símbolo del tiempo como el de la memoria. Tiene un doble cuadrante que era visible desde el patio al llegar y desde la fábrica durante la jornada laboral. La artista reconstruye el proceso de reparación que ha sido realizado por un relojero y su reactivación durante el tiempo que dura su exposición en el Crédac.

Para la artista, la memoria de los lugares no puede ser aislada de la memoria de los pueblos. Utilizando cientos de fotos de periódicos, la artista identifica y selecciona fragmentos “invisibles”. Escogió las manos de los desconocidos, de los obreros, de los manifestantes, de los migrantes, de los figurantes y del personal de apoyo. Da a estas manos la misma escala, uniéndolas en una comunidad igualitaria.

El el video Cartographies 1. la crise de la dimension (2010), su índice es una especie de instrumento de escritura que registra un texto con el transcurso de cada línea. Se trata de un capítulo intitulado “La crisis de la dimensión”, extraído de “Ecuador”, primer diario de campo del viaje de Henri Michaux publicado en 1929. Este libro traduce para la artista una serie de preocupaciones de primer órden: la cuestión de la mirada, de la distancia, de la pertenencia a un lugar. De la serie La véritable dimension des choses (La verdadera dimensión de las cosas), se presentan tres fotografías en blanco y negro que forman parte, junto con el video, de obras producidas para la exposición, aunque a partir de una idea preexistente. Forman parte de otro episodio, una coincidencia entre la producción de un proyecto in situ y el trabajo de la artista: la línea invisible del Ecuador sobre un globo ausente, sobre un libro recortado y finalmente la imágen en el espejo del “mapa del océano” de Lewis Carroll (1876).

Todo el pensamiento de Estefanía Peñafiel Loaiza está presente en este concepto del espacio episódico, que la artista ocupa durante el tiempo de la exposición, y que también hace referencia a lo que ha construido y que se intuye en la memoria extraordinaria del lugar. Hay una emergencia sutil de lo irreal en el espacio concreto de la exposición y que se convierte en una zona de sensibilidad activa.

* Texto de Claire Le Restif, curadora de la exposición, empleado en la presentación de la exposición en la página web del Crédac y traducido por Guillermo Vargas Quisoboni para Lupita

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