Estefanía Peñafiel Loaiza. L’espace épisodique

Desde el año 2005, Estefanía Peñafiel Loaiza (nacida en 1978) comenzó a crear un territorio a partir de un gesto fuerte prácticamente invisible. Era simplemente la marca de una goma sobre la pared, en paralelo al suelo y a la altura de los ojos (espejismo(s) 1. línea imaginaria (ecuador); 2005). A medida que una línea de horizonte se delimita, este trazo radical y preciso establece y borra una línea imaginaria, evocadora del Ecuador, su país natal.
A partir de este trabajo seminal, la artista ha estructurado su propuesta tanto a través de la acumulación y del borrado, dos procesos tan estrechamente ligados como la memoria y el olvido, entre otras formas de retener y restaurar historias pequeñas o grandes. Con recursos mínimos lleva a cabo acciones de destrucción y reconstrucción de imágenes y del lenguaje, adoptando gestos que conducen a la revelación.

La artista, que ha utilizado repetidamente el método de construcción “al revés”, invita al espectador a entrar por la última puerta y así visitar su exposición en contra del uso habitual del lugar. Al inicio de su exposición se encuentra el vídeo titulado Fragmentos liminales (la Manufactura), que es una acción en la que la artista extrae de una bandeja de tinta negra veinticuatro imágenes de la Manufacture des Œillets, antiguas o recientemente tomadas por la artista. Por unos instantes las imágenes de la Manufactura y de sus máquinas se revelan, justo antes de que desaparezcan de la escena.

Del mismo modo, adopta el gesto de un arqueólogo que realiza varias marcas en el suelo, dejando a veces intactas, a veces dobladas o colocadas sobre una vieja mesa de dibujo. Así, a través del espacio episódico, que es el título de la exposición y de esta intervención,va construyendo una especie de monumento invertido a la memoria del lugar. Estefanía Peñafiel Loaiza se enfoca en el tiempo y en el espacio, en las “heterotopías” (un concepto forjado por Michel Foucault en 1967 en una conferencia titulada “Des espaces autres”, Los espacios Otros). En Foucault, la heterotopía es este lugar que constituye el negativo de una sociedad. El artista construye el más pequeño y el más mínimo de todos estos espacios y tiempos. A través de la cartografía del suelo de la Manufacture des Œillets, revela y revela el paso del tiempo y los restos de las obras, como un sutil palimpsesto. A través de este gesto de aplicar una piel al suelo, permite que el tiempo se asiente.

En este edificio construido en 1913 sobre el modelo americano de la Daylight Factory, la luz del día marcaba el ritmo mecánico del trabajo. La artista se centra en este aspecto inseparable del mundo obrero, a través de varias propuestas, y en particular con la obra daylight factory para la que ha colocado todas las luces de las salas de exposición a lo largo de la pared y delante de un proyector. Con un ritmo preciso, el proyector de diapositivas, sin películas, bombardea la fuente seca con luz.
El tríptico de vídeo (Ivry-sur-Seine, abril de 2014) se centra en el reloj de la Manufacture des Œillets. Detenido desde que la planta cerró a finales de los años 70 (aunque también ha sido puesto en funcionamiento de manera puntual), contiene en su interior tanto el símbolo del tiempo como el de la memoria. Tiene un doble cuadrante que era visible desde el patio al llegar y desde la fábrica durante la jornada laboral. La artista reconstruye el proceso de reparación que ha sido realizado por un relojero y su reactivación durante el tiempo que dura su exposición en el Crédac.
Para la artista, la memoria de los lugares no puede ser aislada de la memoria de los pueblos. Utilizando cientos de fotos de periódicos, la artista identifica y selecciona fragmentos “invisibles”. Escogió las manos de los desconocidos, de los obreros, de los manifestantes, de los migrantes, de los figurantes y del personal de apoyo. Da a estas manos la misma escala, uniéndolas en una comunidad igualitaria.

Dans la vidéo cartographies 1. la crise de la dimension (2010), son index est une sorte d’outil à écrire qui inscrit un texte au fil des lignes. Il s’agit d’un chapitre intitulé «La crise de la dimension», extrait de Ecuador, premier journal de voyage d’Henri Michaux, publié en 1929. Ce livre traduit pour l’artiste des préoccupations de premier ordre : la question du regard, de la distance, de l’appartenance à un lieu. Issues de la série la véritable dimension des choses, les trois photographies noir et blanc sont, avec la vidéo, des œuvres produites pour l’exposition mais dont l’idée préexistait. Elles constituent un autre épisode, un lien entre la production d’un projet in situ et le travail de l’artiste : la ligne invisible de l’Equateur sur un globe absent, sur un livre découpé et enfin l’image en miroir de «la carte de l’océan» de Lewis Carroll (1876).

Toute la pensée d’Estefanía Peñafiel Loaiza est présente dans ce concept d’espace épisodique, celui que l’artiste habite pour le temps de son exposition, celui qu’elle a construit et où plane la mémoire extraordinaire du lieu. Elle situe subtilement l’irréel dans l’espace concret de son exposition, qui devient une zone de sensibilité active.

* Texto de Claire Le Restif, curadora de la exposición, empleado en la presentación de la exposición en la página web del Crédac

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